
-Uso de la respiración
Para obtener unos minutos de relajación lo primero que debes hacer es sentarte con la espalda erguida, cierra los ojos e inhala lentamente hasta sentir que llenas los pulmones de aire. Después exhala despacio, sintiendo que dejas al cuerpo sin nada de aire. Repite este ejercicio las veces que quieras hasta que estés totalmente calmado. Algo muy importante de este ejercicio es no realizarlo si estás manejando, cocinando u operando algún equipo de peligro. Si padeces de alguna condición médica consulta con el médico antes de realizar este o cualquier otro ejercicio.
-Escuchar música
Se tiene conocimiento que la música es capaz de afectar y cambiar el estado de ánimo de las personas. Es por eso que cierto tipo de música sirve de inspiración, calma o relaja. Por eso se recomienda tener a la mano un dispositivo móvil para poder reproducir la música y encontrar la que más sea de tu agrado y así transportarte a cualquier situación. Es importante que la música tenga asociaciones positivas para la persona para que pueda recordar la importancia de desacelerar la marcha para mirar la vida desde un punto más relajado.
-Sincronizarse con la naturaleza
Contemplar un árbol, las nubes o simplemente escuchar el sonido del agua al caer, tiene un efecto relajante en el organismo. Un estudio realizado en los Estados Unidos ha demostrado que los pacientes de hospital que están en una habitación con vista a la naturaleza, se recuperan de forma más rápida que aquellos que no tienen ventanas o que no tienen alguna vista natural. Si estas en la oficina lo recomendable es buscar una ventana desde donde se pueda ver la naturaleza y observarla unos minutos en silencio.